Aquí te vamos a explicar de forma detallada la forma de ahorrar en la factura de la luz sin realizar grandes cambios en nuestras rutinas. ¡Te lo explicamos todo al detalle!

Pasos para el ahorro en nuestra factura de la luz

Revisa tu factura de luz

Debemos revisar los datos en nuestra factura. Revisar la compañía en la que tenemos el contrato y evaluar el tipo de tarifa y si necesitamos discriminación horaria o no, tal y como comentamos en nuestro artículo (Tarifa PVPC).

Cambia tus bombillas a led

Hay que aprovechar al máximo las horas de luz, alzando las persianas durante el día, en vez de encender las luces y ahorrar luz.

Para el cambio de luminaria a LED, será necesario, hacer un conteo de las bombillas o lámparas que tenemos instaladas en cada estancia de casa. Analizar el listado y finalmente hacer el cálculo de ahorro.

A continuación vamos a dejar una pequeña tabla con la equivalencia de las bombillas más utilizadas, entre bombillas LEDs e incandescentes. Tras visualizar rápidamente la siguiente tabla, determinaremos cual es el reemplazo equivalente a la bombilla actual de cada una de nuestras habitaciones.

IncandescenteLEDFluorescenteHalógenaLúmenes
25 W3 W7 W18 W200 lm
40 W5 W9 W29 W450 lm
60 W8 W14 W43 W800 lm
75 W10 W19 W53 W1100 lm
100 W15 W23 W72 W1600 lm

La tabla de equivalencia es orientativa ya que se depende de cada fabricante.

Para el cálculo del ahorro, aunque es muy sencillo, os dejamos una hoja de cálculo para que puedas descargarla y al cumplimentarla puedas comprobar tu ahorro real de forma fácil y sencilla.

Conoce tus electrodomésticos

Debemos conocer los electrodomésticos que tenemos en casa además de su clase energética (A++ hasta G), como del ahorro de energía.

Sustitúyelos a otros de mayor eficiencia

Cuando vamos a comprar unos electrodomésticos, no somos conscientes del ahorro energético que puede suponer uno de bajo consumo (A+++) frente a otros menos eficientes.

Normalmente, los electrodomésticos con una calificación energética mayor son algo más caros a la hora de su compra, pero debemos pensar que será recompensado a la larga en el consumo de nuestra factura de luz. Comprar electrodomésticos baratos no es una buena opción.

Apágalo en vez de dejarlos en Standby.

Apagar nuestros electrodomésticos en vez de dejarlos en reposo «Standby» ayudará a bajar el consumo además de protegerlos en caso de irregularidades en la tensión de entrada.

Lavadora – Buenas prácticas de uso

Programa tu lavadora para un lavado nocturno, aprovechando así, la tarifa con discriminación horaria.

Para no malgastar ni agua ni luz, acumula las prendas suficientes para llenar la lavadora y hacer un lavado completo.

Intenta lavar con agua fría. Calentar el agua de la lavadora supone entre un gran consumo eléctrico anual.

Usa programas cortos para el lavado diario de ropa. Existen programas mucho mas cortos para eliminar olores y manchas pequeñas y además gastan menos luz.

El centrifugado consume menos que una secadora. Asegúrate de que tengas unas altas revoluciones para tu centrifugado así permitiendo sacar la ropa mucho más seca. Intenta tender la ropa en exteriores para aprovechar así, el sol y el viento.

Si es ropa necesita ser planchada, no dejes la ropa dentro ya que quedará más arrugada y nos dificultará el proceso de planchado.

Frigorífico – Buenas prácticas

Intenta no llenar la nevera a tope, ya que una nevera demasiado llena no funciona eficientemente. Debemos tener una carga normal ya que hará que tenga menor consumo que una nevera vacía.

Cuando se realicen compras de múltiples alimentos para incorporar al frigorífico, utiliza la función de la nevera para ello. Esto hará que los alimentos se refrigeren antes, consiguiendo así, menor tiempo de funcionamiento del motor.

Cuando saques algo del congelador, puedes descongelarlo en la nevera, eso aportará un extra de frío al interior que aliviará el consumo energético mientras está descongelando.

Siempre hay que evitar dejar la puerta abierta. A menudo, dejamos la puerta abierta mientras metemos y sacamos cosas de la nevera, mientras bebemos agua.

No introduzcas alimentos calientes ya que esto incrementará la temperatura interior y forzando al motor a trabajar más para volver adecuar la temperatura interior.

Busca un lugar adecuado en la cocina. Intenta no colocarlo cerca de una fuente de calor como el horno, ni de una fuente de luz solar directa, como una ventana.

No te excedas con el frío. La temperatura ideal para la nevera no necesitan rebajar los 5ºC, mientras en el congelador, está bien si está a -18ºC.

Calefacción y Aire Acondicionado – Controla la temperatura

Solemos encender el aire acondicionado a una temperatura inferior a la deseada. Esto lo hacemos con el objetivo de aclimatar rápidamente la estancia. De esta manera haremos que el consumo suba más rápidamente, aumentando así, el coste de la factura. Estudios confirman que cada grado menos implica un consumo adicional del 8%.

La temperatura adecuada en los hogares durante el verano se sitúa entre los 22 y los 25 grados, mientras que en invierno, se recomienda que se rebaje entre 21 y 23 y que la humedad esté entre el 40% y el 50%.

Por otro lado, se aconseja que la diferencia entre la temperatura exterior con respecto a la interior nunca supere los 12 grados con motivo del choque térmico que podría provocar el pasar de un ambiente a otro.

Aún tengamos el aire acondicionado encendido durante todo el día, podemos reducir su consumo, cerrando puertas y ventanas para evitar que el frío se disperse por otras estancias del hogar no habitadas.

Termo eléctrico – Buenas prácticas de uso

En las viviendas que cuentan con un termo eléctrico, el gasto puede ser bastante importante en nuestra factura.

Debemos elegir un termo eléctrico con un buen nivel de aislamiento entre la carcasa y la cuba. Esto puede reducir el consumo significativamente ya que esta capa aislante, retrasa considerablemente la pérdida de calor del agua.

El uso racional del agua caliente ayudará a disminuir la factura de luz. Nuestros grifos deberían contar con aireadores o perlizadores. Deberíamos ducharnos en vez de bañarnos ya que el ahorro de agua caliente se traduce directamente en ahorro en la factura de luz.

La ubicación del termo es también importante. Lo recomendado, es que esté en el interior de la casa y cerca del baño, así no tendrá que hacer frente a los cambios de temperatura. Esto será como tener un mejor aislamiento y evitaremos pérdidas de calor en el trasporte desde el termo al grifo.

Elegir una buena tarifa con discriminación horaria (2.0DHA) y así calentar el agua en el horario de precio reducido.

Programar las horas de funcionamiento. Existen termos que llevan programadores internos (más completos), aunque si tu termo no lo lleva, se pueden adaptar con un programador externo solo horarios de uso.